sábado, 29 de mayo de 2010

POEMAS POR LA PAZ III

SI ME PREGUNTÁIS DE DÓNDE VENGO…

Si me preguntáis de donde vengo
Os diré
Que vengo del ayer
Del ayer de mil años
De historia no medida por el tiempo
Del ayer de un espacio,
Que permanece y espera mi regreso
Del ayer que soñamos
Y que siempre permanecerá eterno
Esperadme compañeros,
Esperadme hermanos
Que no sé hacia dónde voy
Que no se hacia donde vamos
Que no se quienes sóis
Pero sé que nos esperamos.
Juan Carlos Mayo 93


UN HOMBRE MIRÓ

Un hombre miró
Y vio que no estaba sólo, que era una tribu
Una tribu partió
Y vio que no estaba sóla, que era un pueblo
Un pueblo lloró
Y vio que no estaba sólo que era una nación
Una nación gritó
y vio que no estaba sóla que era un mundo
Un mundo amó
Y vio que no estaba sólo.

Juan carlos 93

HABRÁ UNA PLAZA

Habrá una plaza de colores vivos
De olores a especias, a sal
A canela, a lavanda, a azahar,
a comino;
de sonidos de guitarras
de voces en mil lenguas extrañas
de cruces de caminos.
Habrá una plaza bañada por la brisa de un mar
Que siempre fue eterno testigo
De amores y batallas
De amigos y enemigos
Y del paso eterno del tiempo
A lo largo de los siglos
Un mar bañado de esperanzas,
Y sufriendo castigos.
Habrá una plaza que nos llame
Una tarde de sol y estío
Habrá una plaza en que nos encontraremos
Para reconocernos
Y comprobar
que aún seguimos vivos.
Juan carlos 2008

miércoles, 19 de mayo de 2010

Poemas por la paz II

Y LA MALDAD REINÓ

Y la maldad reinó
Y se destruyó mi mundo
Y ya no rió más el niño
Ya no quedamos ninguno

Y la flor no volvió a crecer
Ya no oí gritar al búho
Ya no sirvieron las tumbas
Era una tumba mi mundo

(Juan Carlos 1988)

PAN DE MOLDE

Pan de molde sin corteza
Avisperos inmundos de falsa belleza
Pan con moho que se pudre
Moscas a enjambres en las cunetas.

Nichos de muerte aún no inventados
Esperan su tiempo y su sitio a ser llamados
Disparos anónimos que no cuentan
Ni preguntan sólo apuntan
La venganza que no cesa.

Siento rabia y pena
Y dolor de ira y tristeza
Hay muertos en las calles
Hay sangres en las cunetas

Reaparecen a intervalos siempre por doquier
las guerras
Se acaban allí,
y acá otra nueva empieza.

Yogures de sabores, con frutas, helados de fresa
Llago a casa cansado, del trabajo
Y tengo medio llena la nevera

Pan de molde sin corteza
Pan con moho
En otra puta miserable guerra.

Juan Carlos 2007

miércoles, 12 de mayo de 2010

Poemas por la paz I (Madre...) + audio

Inicio esta pequeña tanda de "Poemas por la paz y la justicia" que incluyo en los recitales con dos poemillas antiguos fusionados en uno que escribí allá por el año 89 con motivo de la película "La revolución de los lápices" sobre la represión militar de la dictadura argentina y que en su momento me impactó profundamente. Tema que es extrapolable a cualquier contexto similar. Incluyo audio del poema con acompañamiento de C.Galán.


Madre, si vienen a por mí
No les dejes entrar que tengo miedo,
Que con sus botas negras y sus trajes verdes
no me dejan ver el cielo.

Madre, si vienen a por mí No dejes que me lleven
Que allí hay tiros, llantos y fuego
Madre no les dejes entrar
Que tengo miedo

Si te preguntan por mí
Diles que no estoy, o mejor,
Diles que estoy durmiendo,
Diles que el maestro se enfadará
Si mañana no voy al colegio
Que tengo que aprender a sumar
Y me espera para jugar Pedro

Madre si viene a por mí
No les dejes entrar que tengo miedo:
No les dejes que me lleven
Que allí sólo hay muertos.

El no tenía más de veinte años
Empezaba a alzar el vuelo
Ideales de libertad y sus pocos años
No le hacían tener miedo.

Ella siempre cantaba
Canciones de lucha y sentimiento
Cuando él estaba distraído
Inocente ella le miraba de lejos

Cantaban por todos
Cantaban por ellos

Los halcones de nunca
Les robaros el sueño
Los halcones de siempre
Repitieron el cuento

Armados, uniformados,
Sin ecrúpulos ni miramientos
Pretendieron acabar con las palomas
Que ellos siempre llevaron dentro.
Y ellos cantaban por todos
Cantaban por ellos

Juan Carlos 89
video

domingo, 2 de mayo de 2010

"El que no muere" (3ª y última parte)


(tapia del Cementerio de Ocaña donde se realizaron los fusilamientos)

De niño no entendía porqué nunca íbamos a visitar la tumba de mis abuelos paternos el día de todos los Santos. Conocía la historia a grandes rasgos pero las tumbas de mis abuelos se diluían en una nebulosa de confusión para mí.
Hace algunos años se empezaron a rehabilitar las fosas comunes de los fusilados en la cárcel de Ocaña durante le Guerra. Hace poco fui por primera vez sin saber qué me iba a encontrar. Por fin supe por qué nunca íbamos de niños a ese cementerio. Durante décadas junto a las tumbas cristianas de los vecinos del pueblo, con sus lápidas, sus cruces, sus nombres, sus flores y frente a los muros del cementerio donde fueron fusilados los civiles republicanos se encontraba una extensión de arena bajo la cual se hallaban los restos de los fusilados. Supongo que aunque sea de forma inconsciente para mi padre y el resto de los familiares de las víctimas, además de haber sido expulsados de sus pueblos, encontrar que en el último lugar, en el cementerio todos tienen su sitio, su lugar mientras tus padres se encuentran abandonados, en un no lugar, un no espacio debía ser una nueva puntilla de humillación.
Cuando vi las tres fosas comunes ya construidas, de mármol con sus flores y una leyenda que decía “a vosotros que disteis la vida por la libertad” respiré emocionado. Por fin, mis abuelos, que se llamaban Francisco y Elena tenían un lugar, un sitio en ese campo santo junto con el resto de compañeros aunque no estuvieran señalados sus nombres. Del olvido más absoluto se habían hecho visibles al fin. Habían recuperado en parte su dignidad.
Alguna mente mezquina comenta que se abren brechas de nuevo. Mi padre las cerró hace tiempo. Incluso la casualidad hizo que el abuelo de un gran amigo estuviera destinado como guardia civil en aquella cárcel en el otro bando .Mi padre y el padre de mi amigo comparten partidas de mus de tanto en tanto. Yo me seguiré emborrachando con mi amigo.
Hay nombres que tal vez hagan valer el significado que poseen. Mi padre supo trasmitir más que con palabras con hechos aquellos valores y principios que son eternos: justicia, sencillez, libertad, superación, abnegación, esperanza… y tantos otros. Aquellos principios y valores que como su nombre indican, a pesar de las dificultades, nunca mueren.





(fosas comunes y monumentos conmemorativos a los fusilados en la cárcel de Ocaña promovidos por la Asociación de familiares)